Cómo la COVID Ha Re-Escrito el Pasado y Está Re-Creando el Futuro

Quería de alguna manera compartir con quienes me conocen o están suscritos para recibir mis blogs o a mi canal de YouTube, cómo la pandemia ha afectado mi trabajo y lo que estoy haciendo para re-crearlo en un momento como este, así como para el momento en que la vida comience a entrar en la fase post-pandemia —el llamado "regreso a la normalidad"— que la gente tanto anhela. Aunque la experiencia de la pandemia es única para cada persona, hay algunos elementos dentro de este globalmente caótico año, que la mayoría de nosotros, si no es que todos, compartimos. Pensé que tal vez, al compartir mi experiencia personal de los cambios ocasionados por la pandemia, podría haber algo de lo que yo he aprendido durante este tiempo que a usted le parezca útil en su propio proceso personal.


Bien; primero que todo, la verdad es que la vida no va a volver a ser "normal" en la forma como alguna vez la conocimos. El pasado que conocimos antes que se desatara la pandemia a comiezo de ese año, ya pasó; se fué. Sin embargo, esto no es del todo pesimista o negativo. ¿Nos saludaremos habitualmente de mano otra vez? ¿Volveremos a esperar de pie, diez hileras detrás de la barra del pub local, tratando que nos atiendan, porque hemos estado esperando una eternidad pero el barman sigue atendiendo primero a alguien más? ¿Volveremos a ir de pie apretados unos con otros en el subterráneo de Londres en un conocido y familiar ritual diario, antes de iniciar la jornada laboral en un bullicioso edificio de oficinas? ¿Gastaremos una fortuna en un pasaje de tren de ida y vuelta, sólo para encontrarnos con que no hay asientos libres y tendremos que viajar de pie todo el trayecto?


A pesar del sufrimiento y las restricciones que la COVID ha causado, y del final de la vida como la hemos conocido hasta ahora, también hay algunas cosas positivas que esperar de la siguiente etapa de la vida: "después de la pandemia". ¿A qué cosas positivas podré estarme refiriendo? Cuando miremos en restrospectiva a este extraño período, es casi seguro que nos daremos cuenta de que el regalo más grande de toda esta situación de la COVID es tener más tiempo. Mucha gente no habrá recibido este regalo porque habrán estado muy ocupados quejándose de las restricciones; pero quienes hayan dejado de —o hayan sido forzados a dejar de— caminar en la rueda del hámster, probablemente descubrirán algunas respuestas que estaban necesitando desde antes que la pandemia comenzara.


Momento de reflexionar y revaluar

Cuando se inició el primer confinamiento en marzo, al principio había un sentido de propósito y misión colectivos: liberar al país del virus. Estábamos todos juntos en el mismo barco, y eso parecía sacar lo mejor de todos nosotros. Pero a medida que el tiempo pasó, los días se volvieron eternos y, particularmente en áreas menos favorecidas y en el centro de las ciudades, el aburrimiento se instaló y el desasosiego comenzó a aparecer. Algunas personas, aunque en menor número, se dieron cuenta que no era solamente su vida exterior la que estaba siendo forzada a bajar el ritmo o, en algunos casos, a detenerse completamente, sino también sus mentes. ¿Podemos separar internamente lo que hacemos de quienes somos? ¿Sin mi carrera, profesión o negocio, quién soy yo? Esta es, por supuesto, una de las preguntas más antiguas de la filosofía. "Conócete a tí mismo" es una de las tres máximas inscritas en el pronaos del templo de Apolo en Delfos, Antigua Grecia. Un regalo oculto del confinamiento, descubierto por unos pocos; es tiempo de reflexionar, de revaluar y de comprendernos mejor a nosotros mismos.


Momento de aceptar el cambio

Para mí no es difícil sugerir que existe un regalo oculto en esta pandemia, pero para cualquiera que haya perdido su trabajo, negocio o ingresos, esto no es algo que pueda verse fácilmente como un regalo, sin importar qué tan profundo sea el razonamiento acerca del valor de la introspección y el desarrollo espiritual. El cambio es algo de lo que podemos tener certeza, pero no todo el mundo puede manejar fácilmente los cambios intempestivos; especialmente si dichos cambios han sido impuestos sobre nosotros, en lugar de nosotros haberlos elegido conscientemente. La única cosa que nunca cambia, sin embargo, es que todo cambia constantemente.

Nosotros estamos cambiando cada minuto de cada hora de cada día y cada año. La única cosa que permanece constante es quien realmente somos. Existe una presencia constante en el interior que es lo que se conoce como el Yo Soy. Este "Yo Soy" nunca envejece, nunca cambia fundamentalmente y siempre es constante. Es el lugar donde estamos a salvo, especialmente en tiempos de cambio exterior y de caos aparente. Usted puede retornar a este lugar seguro en su interior a cualquier hora y desde cualquier parte.

Se ha dicho con frecuencia: "la vida no se trata de lo que a usted le pasa, sino de cómo usted reacciona ante ella". La verdad de esta expresión no puede aplicarse mejor que en este momento: ¿Podemos aceptar los cambios en nuestra vida?, ¿podemos levantarnos y mirar al futuro con esperanza?, ¿podemos dejar de culpar a otros por lo que pasa en nuestras vidas?, ¿podemos estar de pie, mirar a nuestras circunstancias y decir: "Muy bien, y qué puedo hacer ahora?, ¿cuál es el primer paso que puedo tomar hacia mi futuro?".


Momento de hacer el duelo por el pasado

Algunas personas han perdido su negocio o su trabajo durante la pandemia de la COVID. Algunas personas han perdido a sus seres queridos. Al final, el tiempo será un calmante para sanar el dolor inflingido por una pérdida de tal dimensión, pero el tiempo requerido para dicha sanación es largo. El viaje de transformación a través de la pérdida, el duelo y el dolor es un proceso que requiere completa vulnerabilidad. El modelo tradicional de vivir a través del proceso de duelo conocido principalmente a través del trabajo de Elisabeth Kübler-Ross en su libro Sobre la Muerte y los MoribundosDeath and Dying, su título en inglés—, comienza con negación e ira, seguido por negociación, depresión y aceptación. Mi modelo de transformación del dolor, y el que yo personalmente he transitado, comienza con aceptación y es seguido por expansión, negación positiva, diálogo, cuestionamiento y vida más allá del miedo. Cualquiera que sea su relación con la pérdida y la muerte, cualquiera que sea su camino a través de la oscuridad y del sufrimiento, usted debe permitirse el tiempo y el espacio para hacer completamente el duelo por su pérdida. No existe ningún atajo hacia la vida más allá del dolor. Dependiendo de la profundidad de la herida, puede tomar semanas, meses, años, o incluso el resto de su vida para vivir plenamente otra vez. Vivir la vida después del dolor es como ir caminando completamente desnudo cada día. Su pérdida tiene un sentido; en su dolor existe belleza. Es difícil verlo ahora, imposible sentirlo, y duro de entender, pero es verdad. Más que palabras de consuelo, lo que usted necesita en este momento es tiempo y espacio. Su mente le dirá que necesita ocuparse, distraerse, así no sentirá el dolor. Yo en cambio le digo: aproveche la quietud —el tiempo y el espacio que le han forzado a tomar— para sentir sus sentimientos; para explorar el dolor; para respirar a través de lo peor que el dolor por la pérdida le puede dar, y para emerger a la vida más allá de la pérdida. Cuando usted se pueda aquietar y enfrentar a lo peor que el dolor le puede dar, usted sabrá en el fondo de su alma, que el amor no puede morir y que la más dolorosa de las ilusiones

la pérdida— es en últimas solo eso: una ilusión.


Momento de saber lo que usted realmente quiere

Si le preguntara a diez personas cómo en realidad quieren que sean sus vidas —"qué es lo que realmente quiere en su vida"— la mayoría, si no todas, diría que en realidad no sabe. Haga la misma pregunta a cien personas y tal vez no más de diez de ellas le respondan con algo de claridad. Saber realmente cómo quiere que su vida se vea, se sienta y sea no es tan fácil como parece. En lo ocupado de la vida diaria, con todas sus presiones y exigencias —la rutina y hábitos—, probablemente usted colapse al final del día, bien sea demasiado cansado(a) para pensar, o bien en ocasiones se enganche en un pensamiento desesperado como "¡si tan solo mi vida fuera diferente!", o "si me ganara la lotería, yo..." Muy bien, continúe: ¿Qué haría entonces?, ¿si pudiera rediseñar su vida, qué diseño escogería?, ¿cómo se ve usted dentro de un año?, ¿dentro de tres o cinco años?, ¿en dónde le gustaría estar viviendo?, ¿qué le gustaría estar haciendo?, ¿cuánto le gustaría estar ganando?, ¿qué carrera o vocación le gustaría seguir?, ¿en qué relación le gustaría estar involucrado? Se le ha ocurrido pensar que este haberle detenido forzadamente —o restringido su capacidad de continuar viviendo la vida como la había venido viviendo— puede que de hecho no sea tanto un confinamiento sino una manera de sacarle de una forma de vida que en últimas usted no quiere vivir. Se nos está dando tiempo a todos, una oportunidad para soñar despiertos: "¿Qué es lo que realmente quiero?" Piénselo; piénselo profunda y cuidadosamente. Escríbalo, así como si estuviera escrbiendo un sueño que se haya grabado profundamente en su alma. Utilice el tiempo creativamente. Es tiempo de soñar.


Momento de ser creativos.

¿Se considera una persona creativa? Tal vez la respuesta sea "sí", tal vez sea "¡no!". La verdad es que todos somos altamente creativos, sin importar que nos consideremos como tal o no. No podemos evitar ser creativos; estamos creando todo el tiempo con nuestras palabras, acciones, pensamientos e ideas. Sin embargo, el problema para la mayoría de las personas, es que nuestra creatividad produce circunstancias, situaciones y dramas que creemos que suceden a pesar de nosotos. Las últimas malas noticias nos pasan "a nosotros"; es culpa de alguien más, es el virus, los políticos, los médicos, los medios... "¡Paren el mundo que me quiero bajar!"

¿Cuándo fue la última vez que usted detuvo su pequeño mundo personal?, ¿cuándo fue la última vez que se bajó de la banda sin fin que está creando sus propias criscunstancias y situaciones en su vida? Los seres humanos estamos creando todo el tiempo; como ser humano, es imposible no ser creativo. Le guste o no, usted está creando su día desde el momento en que se despierta en la mañana hasta el momento en se va a dormir en la noche. Si tan solo se diera cuenta, puede que hasta esté creando ideas o repitiéndolas inconscientemente en sus sueños durante la noche.

Existe una manera de observar, actualizar y modificar o cambiar sus pensamientos e ideas más profundamente arraigados, algunos de los cuales le mantienen en un círculo vicioso de patrones difíciles, dolorosos y tal vez destructivos. Tal vez la crisis actual trae consigo un valioso regalo. Tal vez haya alguna belleza escondida dentro de lo horrible de esta pandemia. ¿Puede usted en la quietud, conectarse con su creaividad? ¿Puede soportar el shock al darse cuenta que tal vez usted está creando patrones de problemas y dificultades recurrentes? Si lo logra, incluso por un momento breve de iluminación, es posible que se haya conectado con un poder dentro de usted que puede ayudarle a cambiar su vida, con o sin virus.


Momento de crear

Cuando logre detener y bajarse de la rueda de hámster que representa su modo diario, semanal y anual de vivir —y reconozca los pensamientos e ideas arraigados en usted que han creado dichos patrones—, y cuando se haya dado algún tiempo para saber en el fondo lo que realmente quiere para su vida, es entonces cuando estará listo para crea la vida que desea.

Tal vez, solo tal vez, nada sino esta pandemia de la COVID le hubiera dado el tiempo para rediseñar y recrear su camino a seguir. ¿Podría en realidad haber venido a rescatarle de perpetuar los mismos patrones sobre los que su vida está establecida? Esta es una pregunta difícil de responder porque son tantas las personas que han sufrido y continúan sufriendo a causa de la COVID-19 que parece casi un sacrilegio insinuar que pueda tener algo que valga la pena, mucho menos algo bueno. No estoy diciendo que el virus sea ni bueno ni un "salvador", pero todo pasa en el universo por una razón.

Puede que este mensaje no sea para todo el mundo, pero quizá algo de él resuene para usted. Si no, entiendo que podría enojarse conmigo por sugerir que algo bueno pudiera venir de algo que es malo para algunas personas. Lo que propongo es simplemente parte de mi filosofía personal: que "allá afuera" existe una fuerza para el bien, que al final es más fuerte que la obvia fuerza para "el mal". Las dos polaridades, el bien y el mal, son creativas: la una destruye y la otra crea. La fuerza creativa para el bien está dentro de usted. Cuando usted sepa lo que quiere, déjelo surgir como un diseño: primero en su mente y luego comenzará a suceder.


Tiempo de establecer un nuevo futuro

Comience a establecer su nueva forma de ser y su nueva forma de vivir ahora. "No puedo por el confinamiento, la restricción, no puedo por el virus". . . Pero ahora es el tiempo de comenzar. ¿En qué momento las hojas de los árboles comienzan su ciclo creativo de vida?, ¿en los meses de verano? No; el trabajo creativo sucede bajo tierra durante los oscuros meses de invierno. Mire a los grandes edificios que decoran el paisaje de nuestra ciudad. ¿Acaso los constructores hacen los edificios sobre la marcha? Claro que no. Los diseñadores y arquitectos pasan mucho tiempo creativo planeando, diseñando y dibujando los planos que los constructores seguirán en una fase posterior.

¿Cuándo es el momento de crear una nueva vida más allá de la COVID? Ahora es el momento de empezar. El orden siempre emerge del caos. Ahora es el momento de soñar. Ahora es el momento de planear. Ahora es el momento de crear.


"El problema es que usted cree que tiene tiempo.", Buda Gautama